Filtros De Colores Para Peliculas Blanco Y Negro
La utilización de filtros de colores con películas blanco y negro parece extraño y hasta descabellado ante el hecho confirmado de que las mismas entregan una gama muy amplia de grises. Sucede que ciertos objetos de color perfectamente diferenciables e incluso contrastados, resultan casi indistinguibles en blanco y negro, al transformarse en matices de gris muy parecidos.El filtrado permite diferenciar esos matices porque crear contrastes y degradaciones adecuados entre todos ellos es de máxima importancia cuando se trabaja en blanco y negro.
Como sabemos, la luz blanca está compuesta por distintas radiaciones o longitudes de onda de distintos colores, los cuales forman un espectro cromático al cual deberé prestar atención en el momento de utilizar un filtro de color con película blanco y negro.
Decimos que: Cada filtro transmite y aclara la luz de su propio color y detiene u oscurece la luz de los demás colores en una proporción e intensidad que está relacionada con su cercanía en el espectro cromático. Por ejemplo: un filtro amarillo transmite y aclara en términos de grises todo lo que sea de este color y oscurecerá en forma suave o muy intensa a los demás colores, conforme estos se vayan alejando del amarillo en su ubicación dentro de dicho espectro.
Tipos de filtros para blanco y negro
Dentro de diferentes circunstancias fotográficas, podemos considerar el filtrado para oscurecer o aclarar la vegetación y las flores con la intención de crear un contraste adecuado, también reproducir correctamente los tonos de la piel o bien eliminar el halo atmosférico. Los filtros empleados para ello pertenecen a tres categorías:
1- Filtros de corrección
2- Filtros de contraste
3- Filtros para el halo atmosférico
Filtros de corrección: Estos filtros ajustan la luminosidad, con ellos, la copia final presentará tonalidades similares a las esperadas por la retina, son necesarios porque la película y el ojo no tienen siempre la misma sensibilidad. Por ejemplo: un cielo de color azul, fotografiado sin filtro, aparecerá en la copia en un tono demasiado claro, hasta el punto de que fundirá la presencia de nubes en este tono claro restándole protagonismo a las mismas. Un filtro de color amarillo corregirá la tonalidad, guardando la relación que cabe esperar; nada resultará más oscuro ni más claro de lo debido; todo resultará normal dentro de los límites en los que la reproducción en tonos grises de las nubes blancas y del cielo azul puede considerarse como tal. Si deseamos un cielo más oscuro de lo normal, deberemos recurrir a filtros de contraste.

